Todos Somos de Colores
Estamos juntos dentro de una grande e inmensa bola de materia compuesta por millones de átomos y partículas que se mezclan y se moldean a su antojo y capricho. Salen mares y tierras negras, campos rojos o verdes, semillas que dan frutos variados, de colores infinitos que se entrelazan formando un arco iris.
Cada planta, cada brote, cada nueva vida que nace; lleva dentro de ella una parte de cada grano que forma el mar, la tierra…el mundo.
Tenemos corazón para sentir la energía que surge a nuestro alrededor, tenemos pulmones para oler el aroma de las cosas que nos rodean, tenemos cerebro para entender el alma que se dispersa en el viento.
El ser humano es el animal más complejo que la tierra ha creado, en él habitan millones de partículas que antes estaban esparcidas en el aire, en el agua o en la tierra. Por eso no somos tan distintos unos de otros, no somos tan distintos de un animal, de una planta; ellos también ríen, tienen sed, tienen hambre, tienen penas como tú, como yo, como aquel que vive en otro continente, como el blanco o el negro, el anciano que el tiempo recorre cada surco de su piel, el niño en el que las moléculas chocan aun, revolucionadas, dentro de su cuerpo, los amantes que se esconden fugaces, apasionados.
Estamos dentro de un gran círculo de energía donde no importa de dónde vengamos, ni que lengua hablemos, seamos de una raza u otra; seamos animal o vegetal. Todos venimos a vivir y a morir en un mundo donde todos tomamos parte de la misma gama de color.